Parque Nacional de Timanfaya

Parque Nacional de Timanfaya

Timanfaya como lo conocemos hoy, se explica por las erupciones entre 1730 y 1736 y en 1824. Estas son las causantes del nacimiento de cientos de cráteres que hoy podemos observar en este magnífico lugar que tiene una extensión de 200 km2. Estas erupciones se encuentran entre las más importantes del vulcanismo mundial, tanto por su duración como por la cantidad de productos emitidos.

Como llegar

Se encuentra entre los pueblos de Tinajo y Yaiza, a una media hora en coche desde Arrecife. Recomendamos coger la ruta de la carretera LZ-67, que pasa por Mancha Blanca, para conocer así en Centro de Visitantes de Timanfaya. Desde allí también nos dirán dónde está el parking y la entrada al Parque Nacional. Hacer este recorrido constituye una experiencia única para el visitante. Se atraviesan los impresionantes campos de lava negra, la carretera, del mismo color que la lava, se confunde con el malpaís.

Puedes llegar en transporte público, pero no es muy recomendable, ya que tendrás que coger una guagua hasta Yaiza y de ahí un taxi hasta Timanfaya.

Visita a Timanfaya

En pleno corazón del Parque Nacional de Timanfaya, uno de los 12 existentes en España, se hallan Las Montañas del Fuego que comprenden un espectacular mar de lava salpicado por decenas de conos volcánicos. Esta zona registra alguna actividad geotérmica, que los especialistas denominan "anomalias". Las más conocidas son las que se muestran a los visitantes en el Islote del Hilario, donde la temperatura alcanza 400º C a una profundidad de 2 m. En una pequeña excavación vemos cómo aulagas majoreras se prenden solas en un momento, mientras que si se introduce agua en un pequeño agujero en el suela se genera enseguida por evaporación, de forma artificial y con un ruido ensordecedor, el fenómeno geiser.

También podemos encontrar el Restaurante el Diablo, un edificio circular con la fachada cubierta de piedra volcánica perfectamente integrada en el entorno. Los visitantes pueden contemplar en su interior un pozo de unos 5 m. de profundidad, con temperaturas variables de entre 80 y 200º C que surgen de las entrañas de la tierra, que es aprovechado como horno natural por la cocina del propio restaurante.

Los horarios del parque son similares al Centro de Visitantes, de 9:00h a 17:45h. Hay autobuses que operan a diario dentro de Timanfaya entre estas horas.

Parque Nacional

La suma de los valores naturales y paisajísticos determinaron que gran parte de esta zona fuera catalogada como Parque Nacional de Timanfaya.

La denominación de Parque Nacional corresponde a la máxima categoría de protección de la naturaleza. Fue declarado como tal el 9 de agosto de 1974. Este espacio ucupa una superficie compuesta por restos volcánicos de 51,07km² al suroeste de la isla de Lanzarote. Está completamente rodeado, excepto por el oeste que mira al mar, por el Parque Natural de Los Volcanes.

Este parque se originó a raíz de las últimas erupciones que se produjeron en la isla de Lanzarote en el siglo XVIII, entre los años 1730 y 1736. Por lo tanto este hábitat volcánico, al tratarse de un área donde la presencia humana ha sido prácticamente nula, se encuentra en las primeras etapas de la sucesión ecológica (en total se encuentran unas 180 especies vegetales, en su mayoría líquenes), por lo que es un lugar excelente para la investigación de procesos de colonización (fauna y flora).

Cuenta con más de 25 volcanes, siendo algunos emblemáticos, como las Montañas del Fuego, Montaña Rajada o la Caldera del Corazoncillo. Aún presenta actividad volcánica, existiendo puntos de calor en la superficie que alcanzan los 100º-120ºC y 600ºC a 13 metros de profundidad.

Abundan variados elementos de interés científico, geológico y geomorfológicos de gran singularidad como hornitos, cuevas, malpaíses, etc., y de belleza paisajística.

Los islotes

Acogen la mayor variedad de flora y fauna en todo el Parque Nacional y están situados, principalmente, en los confines meridionales y orientales del Parque. Son pequeñas elevaciones de terreno y los únicos lugares que no fueron afectados por las últimas erupciones del Siglo XVIII. Los islotes son verdaderos oasis en los que se ha refugiado la mayoría de la vida animal y vegetal.

Flora

La colonización vegetal se está verificando en dos frentes bien diferenciados.

El desarrollo natural de los seres vivos por vía de sucesión, que de modo paulatino va expandiéndose sobre los terrenos minerales.

La expansión de las plantas supervivientes a las erupciones de 1730-36 y 1824, refugiadas en los llamados islotes, retazos de territorio que se libraron de la acción de las coladas lávicas.

Respecto al desarrollo por sucesión, inician este proceso algas, musgos y líquenes. Los líquenes, formados por un hongo y un alga, son plantas capaces de resistir condiciones ambientales extremas, que han colonizado las lavas aprovechando la humedad ambiental aportada por los vientos marinos y los residuos orgánicos. Los líquenes se encargan de transfromar el suelo, creando las condiciones de posibilidad para la posterior instalación de plantas superiores que precisan sustratos más desarrollados.

En las zonas más antiguas son frecuentes las formaciones de tabaibales, el geranio silvestre, los corazoncillos...

Fauna

En cuanto a fauna, dominan los reptiles y las aves, que se han adaptado bien a la excepcionales condiciones del parque.

El lagarto de Haría y el perenquén rugoso o majorero son los únicos reptiles capaces de vivir aquí alimentándose de insectos y algunas plantas.

Entre las aves abundan las migratorias que buscan lugares tranquilos para establecer colonias temporales. El mejor ejemplo lo encontramos en  franja litoral, donde tiene refugio gran cantidad de aves marinas como la pardela cenicienta, que forma una de las colonias de aves migratorias más importantes de las islas canarias.

Tambien podemos encontrarnos al cuervo, al cernícalo comun, y otros como el alimoche, llamado guirre (Neophron percnopterus) en Canarias, o la paloma común tienen su refugio permanente en la montaña de Fuego.

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