El Golfo

El Golfo
05/07/2021

Fuera de los límites de la zona de protección marina del Parque Nacional de Timanfaya, hacia el sur, se encuentra el Golfo, un curioso fenómeno costero. Es un edificio volcánico antiguo que se ha vio rodeado por las coladas lávicas históricas de la erupción de Parque Nacional de Timanfaya (1730-1736).

Su situación en el litoral oeste de Lanzarote, ha determinado que se haya visto afectado por la acción erosiva del mar, que lo ha desmantelado en buena parte, seccionándolo por la mitad, y quedando incluso un roque aislado, separado del resto del edificio.

Al fondo del cono partido y a los pies del acantilado se ha formado una pequeña y llamativa laguna cuyas aguas de filtran desde el mar. La laguna de varios metros de profundidad, posee un color verde esmeralda intenso que destacan entre la negra lava y el limpio azul del océano. Se conoce a ese lugar como Charco de los Clicos y aquí se pueden encontrar las extrañas olivinas, piedras semipreciosas con las que los artesanos locales diseñan unas originales joyas.

El Golfo es un sitio muy visitado por los turistas. Junto a él, hacia el norte está el pequeño y atractivo pueblo de El Golfo, famoso en toda la isla por el excelente pescado fresco que allí se puede degustar.

Delante de las laguna de los Clicos se forma una hermosa playa de arena negra, de unos 300 m de longitud. Está rematada en el lado sur por un roque de color amarillo; éste tiene una plataforma vertical que entra en el agua y resulta ideal para tomar el sol.

El Golfo, estrella de cine

La playa de El Golfo y su lago verde pueden resultar familiares a los cinéfilos. Y es que este magnético paisaje ha llamado la atención de varios cineastas, entre ellos Pedro Almodóvar, quien se desplazó aquí con su equipo en 2008 para grabar una secuencia romántica, protagonizada por Penélope Cruz y Lluís Homar, de su drama Los abrazos rotos (2009). “El origen volcánico de Lanzarote convertía el paseo en un viaje interior, emocionante y emocional”, contó el director manchego acerca de sus primeras impresiones sobre la isla. “Para mí no era un paisaje, sino un estado de ánimo, un personaje”.

Los amantes del cine clásico tendrán clavada en la retina a Raquel Welsch saliendo de las aguas verdes del lago en bikini “prehistórico” en la cinta británica Hace un millón de años (1966), que se desarrollaba en el Paleolítico. En este paraje también se han rodado otras películas como el spaghetti western Por la senda más dura (1975), la ciencia-ficción Enemigo mío (1985) o La iguana (1988), basada en la novela de Alberto Vázquez-Figueroa.

 



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