La Isla de Lanzarote ofrece a todos sus visitantes una enorme variedad paisajística y una infinidad de microclimas que la convierten en uno de los destinos turísticos más atractivos.
Durante los doce meses del año es posible disfrutar de unas temperaturas especialmente agradables en cualquiera de los pueblos que se sitúan en la Isla. Sin embargo, en una misma jornada, el visitante puede acercarse a la costa para apreciar su calidez o recorrer las medianías, en donde el clima es más templado.
Cada rincón de Lanzarote ofrece un sinfín de posibilidades turísticas. La orografía de la Isla, los vientos alisios y las corrientes marinas imprimen un carácter especial a cada reducto de esta Isla.
A partir de este momento, el visitante puede optar por elegir entre varios itinerarios de la Isla: el Norte, el Sur y el Centro.
Es recorrido lo iniciamos en el pueblo de Mozaga. Tomando rumbo sur, por la comarca de la Geria, surge un espectacular paisaje agrario.
La oferta cultural de Arrecife y de la Villa de Teguise forman la parte principal de la ruta del centro.
Se recomienda iniciar esta ruta en Teguise, la antigua capital de Lanzarote, tomado la carretera en dirección a Haría.