Declarada en 1993 como Reserva de Biosfera por la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Lanzarote constituye una de las zonas protegidas representativas de los principales ecosistemas del mundo.
Lanzarote como paraje natural, ofrece unas caracterÃsticas sin igual. Junto a las grandes extensiones de distintas tipologÃas de lavas, que podemos encontrar en el Parque Nacional de Timanfaya y MalpaÃs de La Corona tenemos campos de arenas eólicas – el jable de Famara-, ambientes marinos y costeros sin igual – el RÃo entre La Graciosa y Lanzarote, y las playas del sudeste de la Isla- donde coexisten multitud de especies y subespecies de la flora y la fauna muy adaptadas a éstas condiciones y por tanto con una alta endemicidad: un 17% de las plantas, el 60% de las aves nidificantes, el 40% de los insectos y el 100% de los reptiles son endémicos en la Isla.
Igual que la flora y la fauna han tenido que adecuarse al medio fÃsico que les rodea, los habitantes de la Isla han adaptado sus tradiciones y usos tradicionales al medio, floreciendo una cultura agrÃcola muy especializada, desarrollando técnicas como el cultivo en enarenados volcánicos, la crÃa de la cochinilla, la pesca y la industria de la sal.
El desarrollo del sector turÃstico ha derivado en un progresivo abandono de la agricultura tradicional hacia el sector servicios con un aumento de las plazas hoteleras y apartamentos, llegando a planificarse para la Isla unas 250.000 camas. Esta relativa masificación ha amenazado con desbordas ampliamente el ecosistema isleño.
Para frenar este desarrollo se han concretado una serie de polÃticas de cara a la sostenibilidad de Lanzarote como Reserva de Biosfera, iniciándose a raÃz de esta la denominación la redacción y formulación del Plan Lanzarote en la Biosfera, un ambicioso estudio que pretende servir de estrategia global para el desarrollo sostenible de la Isla.
El contenido de este programa hace hincapié en la preservación y utilización sostenible de los recursos naturales, la biodiversidad, el medio fÃsico y el paisaje. Fomentando la recuperación y restauración del patrimonio cultural, incentivando el desarrollo sostenible de la economÃa insular, y minimizando a su vez, el consumo de recursos y de la generación de residuos. El Plan Lanzarote en la Biosfera ha sido pensado desde la perspectiva de la participación ciudadana.
Este cambio de rumbo de la polÃtica isleña, recibió el espaldarazo internacional con la declaración de Lanzarote Reserva de Biosfera dentro del programa MAB, Man and Biosphere.
