La ocupación y utilización del espacio ha llevado a la construcción de paisajes, sin los que sería imposible entender la geografía lanzaroteña. Tanto la variedad y singularidad de las diversas formas de vida aquí asentadas, como el propio marco físico en el que habitan, determinan el valor de este patrimonio natural.
Fragmento de costa acantilada situada entre las Salinas de Janubio y El Golfo que muestra, como en tantos lugares de Lanzarote, el siempre sorprendente espectáculo de la naturaleza.
Timanfaya se explica por las erupciones entre 1730 y 1736. Éstas son las causantes de los cientos de cráteres que se pueden observar en este magnÃfico lugar.