Este campo de golf está situado en Costa Teguise al pie de un viejo volcán y tiene vistas impresionantes del Océano Atlántico.
El campo tiene un recorrido de 18 hoyos, par 72, diseñados por el británico John Harris y construido en el año 1978. El campo no sólo es una maravilla por su diseño sino por las condiciones en que se encuentra durante todo el año.
El recorrido transcurre entre lava volcánica, cactus y más de tres mil palmeras que hacen un paraje engrandecedor, donde se aprecia la naturaleza en su máxima expresión y la misma naturaleza cuidada y mantenida por el hombre, tal y como César Manrique inculcó a todos los lanzaroteños.
Gracias al clima extraordinario del que se disfruta en Canarias el deporte del golf se puede practicar todo el año con unas temperaturas primaverales. Hecho que hace tan atractivo este deporte para los turistas del centro y norte de Europa que sólo pueden practicar golf en verano.