Hacia 1650, Tinajo era únicamente un pueblecito muy pobre. La legendaria Ana Viciosa, esposa del gobernador Juan de León Moxica, señora de Montaña Clara, por concesión del Marqués de Lanzarote, dominaba prácticamente a los pocos habitantes de la localidad, escasamente un centenar.
La ermita dedicada a San Roque ya figura en 1679, aunque fue ampliada en 1738. El obispo don Antonio Tavira y Almazán la elevó a la categorÃa de segunda parroquia en junio de 1792.
Es a principios del siglo XIX cuando este municipio inicia lentamente sus primeros pasos hacia la civilización y el progreso. Hasta ese tiempo sus tierras habÃan sido eriales de pasto.
También a principios de dicha centuria, el 26 de enero de 1802, adquiere Tinajo su independencia municipal.
Amenazado repetidamente por las erupciones volcánicas que sufriera la Isla, las corrientes de lava se desviaron sin dañarlo. Por la protección recibida de la Virgen de los Dolores durante la erupción de 1730 a 1736, se levantó en Mancha Blanca el Santuario de la Virgen de los Volcanes, de gran devoción en toda la Isla.