Ocupa un amplio sector septentrional de Lanzarote, incluyendo asimismo los islotes que componen el Archipiélago Chinijo: La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste. Su límite norteño con Haría queda de- terminado por una línea que va desde la playa de Famara al oeste, hasta el Charco del Palo al este. Extenso es el espacio costero oriental, mayormente bajo, con pequeñas playas y que llega hasta el muelle de Los Mármoles, ya en el encuentro por el sur con Arrecife.
Además de dicho municipio, limita por esta parte con San Bartolomé y Tinajo, hasta llegar a la costa occidental, en las inmediaciones de La Isleta. Dicha costa presenta una parte más rocosa y otra también amplia, baja y arenosa.
Hacia el norte encontramos el borde meridional del macizo antiguo de Famara, con un predominio claro del modelado erosivo, presentándose una serie de Valles.
Fuera de esta zona, existen amplios llanos, formados por la acumulación de los materiales volcánicos emitidos por numerosos conos (correspondientes a distintas series volcánicas), y que constituyen las distintas montañas que caracterizan el paisaje.
Otro elemento lo suponen las coladas de las erupciones históricas de Timanfaya (1730-36) y del volcán de Tao (1824}. Por otra parte, las arenas (jable}, se acumulan en la playa de Famara al oeste, cruzando toda la isla.
El Archipiélago Chinijo, formado a partir de erupciones submarinas, reúne también manifestaciones volcánicas recientes y extensas áreas de jable. La Graciosa es la menor de las Islas Canarias habitada, siendo su capital Caleta del Sebo.
Las características climáticas están marcadas por la aridez, con las pequeñas variaciones que marcan las escasas altitudes presentes. En consecuencia, la escasa vegetación natural es la propia del piso basal, con amplias áreas de jables donde se desarrollan comunidades de plantas psamófilas.
|
Seguro que tienes mucho que decir. Participa con tu opinión |