Destacan dos macizos montañosos, uno que va desde La Quemada hasta Punta Fariones y otro en Ajaches. El primero de ellos alberga un tabaibal amargo muy disperso de Euphorbia obtusifolia. Entre las especies que acompañan
a este tabaibal destacan Lavandula pinnata, Lobularia intermedia, Asteriscus intermedius, Rumex lunaria, Limonium puberulum, Reichardia famarae, Pulicaria canariensis y Micromeria varia.
El macizo montañoso de Ajaches está situado al sudeste de la isla, desplegándose entre la Bahía de Avila y la Punta Papagayo. Desde el punto de vista botánico este espacio se encuentra muy deteriorado, debido a la erosión y al intenso pastoreo. Los taxones más interesantes se refugian en los picos más altos, concretamente en la Aceituna, Redondo y Hacha Grande. En general, la flora más singular cubre las fachadas norte del macizo. Entre las especies superiores citadas para este espacio figuran: Drusa glan.dulosa, Rutheopsis herbanica, Hypericum grandiflorum, Ranunculus cortusifolius, Helianthemum thymiphyllum, Campylanthus salsoloides, Scilla latifolia y Romulea columnae.
Aeonium lancerottense esuna planta endémica de Lanzarote. En el Parque Nacional se ha hallado una colonia en el macizo de Timanfaya.
Como comunidades de interés figuran dentro del Parque las grietas húmedas entre Timanfaya e Islote de Hilario y los tabaibales. Estas constituyen curiosos enclaves por los que escapa calor, además de albergar algunas especies higrófilas entre las que podemos citar: Centaurium tenuiflorum,Juncus acutus, Gna- phalium luteo-album, etc.
Los tabaibales son comunidades de matorrales suculentos típicos del piso basal canario, caracterizados por estar constituidos principalmente por especies crasas del género Euphorbia. El más representativo presente en el Parque I es el tabaibal del Mojón, donde predomina la tabaiba dulce (Euphorbia balsamifera) Junto con otras especies como Kleinia neriifolia, Suaeda vera y Lycium intricatum. Otros tabaibales, de menor extensión que el primero, son los de Halcones, Islote de Betancores (ambos con predominio de E. balsamifera) y Caldera Bermeja (constituido principalmente por E. obtusifolia).
A lo largo de la historia, la superficie poblada por este tipo de vegetación ha ido menguando en las Islas Canarias debido a la presión humana. Es de destacar, además, que dichas formaciones proporcionan abrigo y lugar de nidificación a numerosas especies de la fauna canaria.
Ya fuera del Parque Nacional, a uno y otro lado de la carretera que va de Masdache a Yaiza, se extiende una colada volcánica perteneciente a la erupción de 1730-36 caracterizada por la presencia de lavas «pahoe-hoe» y grietas donde pueden sobrevivir helechos como es el caso de Davallia canariensis y Cheilantes catenensis. Lo más interesante de la colada es la existencia de una Crassulacea del género Aeonium. Se trata del endemismo lanzaroteño Aeonium lancerottense. Otras fanerógamas presentes son: Umbilicus horizontalis, Polycalpaea divaricata, Helianthemum canariensis y Micromeria varia.